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NO MÁS DIETAS!!!!!

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Podés acompañare en redes sociales con el hashtag #nomasdieta #librededietas, y si no les importa la etiqueta y los modales #alabostalasdietas.

Y espero no transmitir ningún tipo de odio, angustia, resentimiento por toda una industria que lucra millones de dólares anuales a costa de mantener a miles y miles de personas en un proceso de comenzar, fallar, subir de peso (a un peso mayor que en el que se estaba cuando largaron la dieta) y recomenzar nuevamente, sólo para hacernos entender que los faltos de voluntad son los adeptos, los gordos, los disconformes con su cuerpo, al no poder mantenerse en el régimen y lograr los objetivos.

¿Te diste cuenta de eso? La culpa es tuya por no poder mantener la dieta, seguir las reglas, los horarios, la inflexibilidad, y hacer de cada dieta un trabajo de tiempo completo. No te queda tiempo para nada más. Te olvidás de tus hobbies, te tus amigos, de las juntadas, porque la dieta te consume. Ah! y sos vos el fallado, el que no tiene fuerza de voluntad, el que no está enfocado en sus objetivos, sos vos el culpable de no poder mantenerla.

Si las dietas funcionaran, no existirían personas con sobrepeso en la faz de la tierra. Y este punto es apasionante para mí. Mi libro originalmente se iba a llamar LIBRE DE DIETAS. Pero después entendimos que mi proceso abarcó toda mi persona. Mi Cuerpo Sin Reglas comienza con mi liberación de todo tipo de REGLAS, justamente, que tuvieran que ver con la comida. Luego continué con las reglas mentales sobre mi persona, sobre la felicidad y sobre el amor incondicional conmigo misma. Pero todo comenzó con destruir todo preconcepto, mandato, descripción, tabla calórica, noción de macronutriente, a tal punto de que no quedara nada de nada que condicionara mis decisiones al momento de comer.

¿Por qué comenzamos a hacer dietas?

¿Recordás qué edad tenías cuando comenzaste tu primer dieta?

¿Te diste cuenta que los atracones comenzaron a ser cíclicos paralelamente al haberte convertido en ‘dietista crónico’?

Cuando no estamos conformes con nuestro cuerpo, generalmente porque no cumple con los estereotipos aceptados socialmente de belleza y éxito, entendemos que la opción para sentirnos a gusto y complacidos con quienes somos es bajar de peso. Sí, modificar nuestro exterior para sentirnos más llenos en nuestro interior. Y si querés bajar de peso tenés que hacer dieta. Comenzaste la primer dieta, bajaste de peso, llegaste a la mitológica etapa de mantención (que es lo mismo que hacer dieta pero eternamente) y listo. ¡Mentira! ¡Listo nada! Porque en el medio te saliste de la dieta, tuviste atracones, subiste aún más de peso, comenzaste otra dieta, repetiste el ciclo decenas (sino cientos) de veces. Hoy tenés 40 kilos de más, y seguís intentando hacer dieta. Tenés terror de dejarla, porque ya perdiste mucho el control, porque todavía creés que es la fórmula mágica hacia tu vida soñada.

El desafío NO MAS DIETA va de la mano con el punto 1 del newsletter anterior. Pero acá vamos a ir un poquito más en detalle.

Cuando comenzás cualquier dieta existe una dualidad: o estás haciendo dieta o no la estás haciendo. Lo que ocurre con los dietistas crónicos es que cuando están en la dieta son extremadamente restrictivos, y cuando se salen de la dieta pierden el control ante una voracidad que pone en riesgo la salud física y mental de cualquiera. Inicialmente siempre vas a perder peso con cualquier dieta restrictiva, siempre vas a tener esos primeros 3 días que se sienten como que ‘esta vez lo voy a lograr’. Cualquier persona baja de peso perdiendo líquido cuando cortás totalmente la ingesta de carbohidratos. Podés mantener seguro el descenso de peso por unos meses, incluso un año. Pero después de ese período de tiempo, el peso regresó y con un incremento. ¿O no? La mentalidad de dieta no ha probado ser exitosa en el 95% de la población que ha incurrido en algún tipo de régimen. Tenemos ese 5% que pudieron lograr un cambio mental que sostuviera su descenso de peso. ¿Y el otro 95%? Seguimos apostando a las dietas.

Las dietas nunca funcionan a largo plazo. Están construidas para fallar. El fallo en la dieta sostiene una industria millonaria. Nada funciona con prohibiciones de por medio, porque psicológicamente, la prohibición es la madre del deseo. Siempre te vas a salir de los planes estrictos. Y salirte del plan está diseñado para que te llenes de culpa y te sientas como un fracazo. Bienvenido al club de los fracazados del 95% de la población que no han podido sostener una dieta.

PRIMER CONSEJO PARA HACER DIETA: NO LA EMPIECES

Estudios comprueban que el único origen, científicamente probado, de los atracones es la DIETA. Sí tenés o has tenido episodios de atracones, y creés que estás poseída, que hay algo en vos que no funciona normalmente o que tenés una adicción con la comida, hoy podés relajarte porque sabemos que el único motivo de que te atraques de comida es que pasaste por períodos de extrema restricción de comida y hambruna. Los atracones son reflejo de tu cerebro más arcaico, protegiéndote de que no te mueras de inanición. Entonces, los atracones son algo bueno (seguramente me querés matar con lo que te estoy diciendo). Sí, los atracones son el fiel reflejo de un buen funcionamiento de sistema de freno de mano de tu cuerpo y tu cerebro. Que con ese freno de mano se descontrola el auto, sí, eso no lo niego.

¿Cuántas veces has tenido episodios de atracones los fines de semana, seguido de la más cruel culpa, seguido de la resolución más esperanzadora a la que podés recurir: ‘Empiezo la dieta mañana lunes’?
¿Te diste cuenta que las REGLAS de las dietas hacen que te pares en la puerta de la heladera, saques con la punta del dedo índice una pinta de crema que cubre esa torta que quedó del cumpleaños de tu hermana, y seguiste así pinta por pinta hasta que te comiste toda la torta? ¿No hubiera sido más productivo, placentero y menos culposo cortar una porción, sentarte a la mesa y disponerse a disfrutar de lo que vas a comer?

Terminamos comiendo desde la puerta de la heladera todo el contenido de la heladera, controlando que nadie se aproxime y nos descubra en el más humillante ‘con las manos en la masa’ de la torta, literalmente.

LAS DIETAS NO FUNCIONAN PORQUE ASUMEN QUE EL PROBLEMA ES LA COMIDA.

La misma concepción filosófica de una dieta se basa en la creencia de que la comida es lo que hay que evitar, que nosotros los dietantes carecemos de fuerza de voluntad y que por ello no podemos confiar en nuestras propias elecciones a la hora de comer, y que el acto de comer ‘bien’ depende del autocontrol y la fuerza de voluntad.

La idea de dejar de hacer DIETA es empezar a entender que nuestras elecciones de comida pueden ser mucho más amplias, que no dependen de reglas externas sino de una comunicación con tu mismo cuerpo, donde se hacen concesiones y adaptaciones de una manera flexible. Que el poder relacionarnos con todo tipo de comida, nos enseña a normalizar todo tipo de alimento y a quitar la ansiedad de lo que ‘lo prohibido’ produce en el cerebro. Dejar de hacer dieta es terrorífico cuando es lo único que sabés hacer a la hora de organizar la forma en que comés. Vas a una nutricionista y sólo querés que te diga qué comer, cuándo y cómo, porque querés sí o sí bajar de peso y vos sola sos un desastre en acción. Que no te importa lo que te diga que comer, vos lo vas a hacer al pie de la letra porque querés bajar de peso. Sin entender que esa inflexibilidad trae arraigada mucha culpa cuando se cometen ‘errores’. Dejar de hacer DIETAS es equivocarse constantemente hasta entender tus propias preferencias, las de tu cuerpo, y el acuerdo al que llegan en el medio. Dejar de hacer dieta trae consigo el miedo a la libertad. Pero la libertad te permite conocerte a vos misma y las cosas que realmente querés y anhelás.

Sin la dieta de por medio, esta forma de evaluar tus comidas con la medida de lo que DEBERÍAS comer, se cambia por la concepción de los que NECESITA tu cuerpo. Lo que te pone en la situación esta de ‘lo que necesita mi cuerpo pareciera ser siempre lo más engordante’. Y sí, en un principio va a ser así, después de tanto tiempo de restricción. Y sí, te vuelvo a repetir, transitar este camino sólo es posible en plenitud si dejás de lado, por ahora, por un tiempo, la necesidad imperiosa de BAJAR DE PESO.

Salirse de las dietas es brindarte la libertad asombrosa de mejorar tu relación con la comida.
¿Podrías hacer un examen de tu historia haciendo dietas? ¿Qué tenés más en claro ahora? ¿Qué cosas descabelladas has intentado hacer por seguir una dieta? ¿Tuviste éxito con alguna dieta en particular? ¿Cuánto duró ese éxito? ¿Estarías dispuesto a saltar a este nuevo universo de #nomasdieta? ¿Qué miedos te impedirían hacerlo? ¿Te animarías a que el próximo lunes o el lunes después de las fiestas de fin de año NO EMPEZAR MÁS LA DIETA?

Hoy existen millones de estudios científicos que prueban que el sistema mental y de implementación de dietas NO FUNCIONA. Te dejo el link de la charla TEDx de la Dra. Aabbot, científica e investigadora, autora del libro PORQUE LAS DIETAS NO FUNCIONAN.

Charla TEDx Dra. Aabbot.

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